Cómo Cuidar Tu Guitarra (Parte 1)

Todos tenemos enemigos en este mundo… ¡y tu guitarra no es una excepción! La interacción de ciertas temperaturas, la humedad y la falta de conocimiento (o el desinterés) sobre el medio ambiente en el que se conserva el instrumento, ciertamente harán que la negra sombra de las reparaciones se aleje o se cierna amenazante. Aquí expongo ciertos factores que deben tomarse en serio si uno quiere preservar su instrumento estéticamente y estructuralmente.

La Humedad

¡Cuidado! Los daños causados a un instrumento como resultado de muy poca o demasiada humedad no están cubiertos por la garantía de los fabricantes. Las grietas, muchas veces, no se deben a un defecto de fabricación sino que se producen como consecuencia de la falta de humedad. Pero con un poco de cuidado es posible ahorrar algunos dolores de cabeza ¡y de bolsillo! Recuerda que la guitarra puede verse afectada tanto por un exceso como por una falta de humedad ambiente:

Poca humedad – Muchos han hecho caso omiso de las recomendaciones y observaciones formuladas por los luthiers relacionadas con humedecer el ambiente donde se guarda el instrumento durante la estación seca. Generalmente, no debería ser menor que el 45-50% de humedad. De lo contrario, no sólo podría cuartearse el lustre de la guitarra sino la madera, especialmente la de su caja. Si observas esta señal de sequedad o si los bordes de los trastes se sienten sobresalidos o ásperos, quiere decir que el mástil se ha encogido debido a la pérdida de humedad pero, obviamente, el traste de metal no se ve afectado: los trastes ahora son más anchos que el mástil o “cuello”. No dudes en humidificar el ambiente.

Mucha humedad - además de que la guitarra se desafina con mayor frecuencia en un ambiente muy húmedo, el exceso de humedad también podría causar que el mástil se doblara. Quizá no suceda nada si alguna vez se toca en vivo en un ambiente húmedo, pero si eso se repite con mucha frecuencia o si se la guarda además en ambiente muy húmedo, la madera comenzará a sufrir.

El Calor

Nunca dejes tu instrumento en un automóvil caliente, la luz directa del sol, ni cerca de ninguna fuente de calor como el calefactor o unos leños. Tampoco lo dejes en un desván ni en ninguna otra área donde las temperaturas sean altas.

¿Sabías que el calor es una popular herramienta que se utiliza para desmontar las articulaciones de cola en muchos artefactos, muebles, etc.? Lamentablemente, eso significa un peligro para tu instrumento: el calor de un ambiente demasiado cálido puede empezar a ablandar la cola que une sus partes y, literalmente, el instrumento comenzará a desarmarse.

Uno de los problemas más comunes que veo en guitarras clásicas y como consecuencia del exceso de calor es el puente móvil. Una vez calentado, el puente puede levantarse o comenzará a deslizarse hacia el agujero debido a la tracción de las cuerdas. También es muy común que se levante la pintura. Y esto es sólo lo que se ve, pero hay otras zonas del instrumento que también pueden ser afectadas negativamente por el calor de una manera que es difícil de revertir: los trastes, las articulaciones del cuello, las clavijas y literalmente cualquier lugar donde se haya utilizado pegamento.

Las Bajas Temperaturas

El frío extremo y los cambios bruscos de temperatura pueden causar grietas en el lustre y, lo que es peor, en la madera de la guitarra. Cuando viajes con tu instrumento durante el invierno es muy recomendable dejar que el instrumento caliente lentamente hasta temperatura ambiente antes de extraerlo de la caja o funda.

Algunas conclusiones

Sé que mis recomendaciones para proporcionar la humedad adecuada para la guitarra se ven con cierta resistencia. Es que muchos de nosotros, incluida yo misma, hemos tenido varias guitarras viejas (incluso, algunas muy baratas…) que se han agrietado poco o nada y por eso tendemos a ver como innecesarios tantos cuidados. Por otro lado, algunos de los nuevos instrumentos nos han familiarizado con la expresión “de bajo mantenimiento” o “resistente a los cambios de temperatura”.

Y es cierto que muchas guitarras de bajo precio y mala calidad están hechas de madera laminada (especialmente las acústicas) y están MUY recubiertas con pintura u otro acabado… todo esto puede hacerlas más duraderas que un delicado instrumento artesanal de gran sonido pero MUCHO MAS DELICADO. Pero no lo olvides: hacer una guitarra fuerte como un tanque no es el objetivo de un luthier al crear una BUENA GUITARRA.

Las guitarras de antes eran otra cosa… pero no olvides que hoy en día la mayoría de las fábricas de gran volumen se las ven en problemas para encontrar buena madera seca. Con tan altas tasas de producción, sería casi imposible confiar en hallar mucha madera bien añeja, secada al aire naturalmente y bien curada. Este hecho puede explicar por qué algunos nuevos instrumentos deben ser tratados más que ninguno de forma cuidadosa.

Parte 10: Cómo Cuidar Tu Guitarra (Parte 2)