Comprar una Guitarra de Segunda Mano

Todo el mundo ya conoce mi opinión sobre comprar una guitarra para comenzar: no debe ser ni muy mala ni muy buena. Hay más información sobre este tema en la entrada Consejos para Comprar Tu Primera Guitarra.

Las guitarras nuevas, aunque no siempre son mejores, suelen costar más dinero que las usadas. Por eso, comprar una guitarra de segunda mano es una buena opción para hacerte de un buen instrumento sin gastar demasiado. Se venden en casa de música, en tiendas de artículos para el hogar y hasta donde venden muebles de segunda mano. ¡Y, por supuesto, también en sitios como eBay!

Sin embargo, y con esto no quiero pecar de pesimista, el que la vende, por algo la vende. Por eso, aquí detallo algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar.

  • A no ser que seas un experto, siempre es bueno ir acompañado por alguien que entienda sobre guitarras y que no se deje convencer fácilmente por la cháchara del vendedor.
  • Prueba bien la guitarra. Su sonido, su dureza o suavidad al pisar las cuerdas, y lo que sientes al tocarla.
  • Revisa el clavijero. El clavijero de muchas guitarras viejas gira en falso. Si el instrumento vale la pena, no se trata de un problema demasiado grande, pues las clavijas se pueden cambiar. Pero hay que tener en cuenta que hay que hacerlo en el corto plazo para poder tocar sin problemas.
  • No des importancia a las cuerdas viejas: si la venden, quizá hace mucho que no se toca y las cuerdas tengan polvo o hayan estado expuestas a la humedad, etc. Si la guitarra te gusta, no te preocupes: las cuerdas se cambian fácilmente y por menos de 15 dólares se consiguen encordados razonablemente buenos.
  • Vigila la rectitud del mástil. Esto sí, es MUY IMPORTANTE. Si el mástil está doblado, sin importar para qué lado, esto afectará tanto el sonido como la vida útil de la guitarra. Tocar con una guitarra cuyo mástil parece una banana, además de antiestético, es MUY difícil, porque las cuerdas están muy separadas de él y se debe pisarlas con mucha presión para lograr un buen sonido. Esto causa que pierdas la relajación necesaria para tocar y tu ejecución será dura y sin mucho sentimiento. NO LA COMPRES.
  • Que su cuerpo no tenga rajaduras. El cuerpo de la guitarra es su caja de resonancia. Si se trata de una guitarra clásica, la caja no debe tener fisuras para que el sonido no escape por ellas y sea perfecto. Sin embargo, si la guitarra vale la pena y la fisura no es muy grande, se puede reparar, gasto mediante..En el caso de la guitarra eléctrica, una fisura en el cuerpo no afectará demasiado su sonoridad. De todos modos, y a no ser que la guitarra sea extremadamente buena y a un buen precio, me inclinaría por no comprarla: podría romperse con un golpe (¡los golpes son inevitables, te lo digo yo que cuido mi guitarra como a mis hijos!…) o al estar expuesta a los cambios de temperatura. Puede repararse, y también podrías hacerle cambiar el cuerpo. Esto último cuesta un poco más pero el instrumento quedará como nuevo.
  • Cuidado con el puente. Se trata de la barra de madera adherida al cuerpo del instrumento y a la cual están atadas las cuerdas. El puente soporta una ENORME tensión. Si está rajado, no compres el instrumento a no ser que quieras mandarla a un buen luthier para que lo cambie. Si está algo despegado pero entero, no hay problema, pero debes hacerlo pegar antes de comenzar con tu período de práctica intensa, pues podría despegarse y causarte un buen susto (y un golpe…) mientras estás tocando.

En conclusión, es buena idea comprar una guitarra de segunda mano si su mástil no está roto ni doblado ni su caja está demasiado averiada. Como te expliqué, las demás cosas tienen solución, pero hay que invertir algo de dinero. Por eso, siempre es bueno calcular cuánto te costaría esa misma guitarra si fuera nueva y cuál será el gasto total si la compras usada: costo de la guitarra + reparaciones. Pero lo más importante es que te guste, que te sientas cómodo /a con ella. Si no, no tendrás ganas de tocarla.

Parte 9: Cómo Cuidar Tu Guitarra (parte 1)