Tiempo al Tiempo
Y no es sólo un título: si deseas dominar este instrumento hay que tomárselo con calma.
Debido al entusiasmo inicial, muchos dedican cinco o seis (¡o más!) horas por día a practicar, pero eso, desde luego, presenta dos dificultades casi inevitables:
Esa cantidad de práctica no es sostenible en el tiempo: ¿cuánto tiempo más podrás practicar esa cantidad de horas sin hartarte y sin sentir el lógico cansancio físico de una actividad como esta?
El conocimiento se asimila mejor si se adquiere en “dosis chicas”. Pensemos en el ejemplo de una torta. Una porción por día seguramente no hace daño. Pero ¿qué sucede si nos damos un atracón y comemos una o dos tortas completas en un día? No puedo ni pensarlo: ¡me muero del asco!
No estoy en contra de la práctica: la considero indispensable. Pero hay que implementarla a un ritmo que permita descansar el cuerpo y la mente, y que ésta vaya incorporando poco a poco los conocimientos teóricos y vaya adaptándose a ejecutar los nuevos movimientos. Y lo mismo sucede con los músculos de manos y brazos, y hasta los de las piernas y la espalda, especialmente si uno se va acostumbrar a tocar de pie. Veinte ó treinta minutos, quizá varias veces a lo largo del día, usualmente rinden mejores resultados que largas sesiones. ¡No insistas tanto como para frustrarte!
El famoso guitarrista de Queen, Brian May, una vez me dijo (¡en inglés, por supuesto!): “Nunca toques si no tienes ganas. Pero NUNCA dejes de hacerlo cuando lo deseas”. ¿Qué significa esto? Simplemente que, sobre la base de estos consejos, es el guitarrista mismo quien decide cómo ha de organizar su propia práctica para, como siempre digo, DISFRUTAR EL CAMINO hacia la meta de dominar la guitarra.
Salvo unos pocos, nadie sale tocando bien desde la primera clase. Pero si un principiante aborda el aprendizaje de este instrumento con disciplina y determinación, podrá llegar a tocar de manera aceptable en unos pocos meses e ir mejorando más y más con el correr del tiempo. La carrera guitarrística NUNCA termina. Siempre hay espacio para probar y descubrir cosas nuevas. ¡Sólo hay que tener el deseo de hacerlo!
Parte 6: Acordes de Guitarra